lunes, 27 de septiembre de 2010

HUIGRA...MI PUEBLO



Huigra
“La Eterna Primavera”, llamada así por su bondadoso y saludable clima subtropical templado que oscila entre los 16°C a 26°C, está situada a 1.255 S.N.M., a orillas del río Chanchán; rodeada de hermosos paisajes al sur de la provincia del Chimborazo, República del Ecuador, fue la segunda población creada al paso del ferrocarril.

El 2 de mayo de 1902, el ferrocarril llegó por primera vez al valle de Huigra, lugar que reunía condiciones estratégicas para establecer un campamento, construir oficinas y viviendas al más puro estilo norteamericano, en este territorio se afincaron respetables familias de Guayaquil y del extranjero, poco a poco se dio origen a una población constituida por trabajadores, capataces e ingenieros ferroviarios, allí también llegaron comerciantes, desde Sibambe, Tambo, Cañar, Azogues y Cuenca, incluso mercantes libaneses, sirios, chinos y otros… Este lugar se convirtió en un centro de acopio y distribución de herramientas, ganado, víveres y demás artículos imprescindible para subsistir en la región.


Fue fundada por, Don Eduardo Morley, hijo de William Henry Morley, nieto de Richard Morley, socio fundador de la firma J.R. y Morley de Londres Nottiyman, Inglaterra.


Pioneros de Huigra:


Los primeros habitantes en el valle de Huigra, fueron: don Reinaldo Dávalos, oriundo de Riobamba, este transfirió su propiedad (Licay) a Mr. Morley; don Abraham Figueroa E., quien traspasó a don Ignacio Cabezas y este a don Isidro Andrade la hacienda Huigra Viejo, los últimos herederos vendieron a los hermanos Julio y Carlos Mora Gonzales… Lo que hoy constituye el barrio Azuay fue de propiedad de don Joaquín Vásquez C. y propiedad de don Julio Ricaurte, dueño de la hacienda Sulchán.


Entre los pioneros recordamos también a coterráneos de Mr. Morley de apellidos: Goodd, Dingledine, Crow, Poney, Simons, Dobbie, Teague y otros; los Jamaiquinos señores: Jorge Douglas y familia; Federico Brown y familia; Pedro Terrelonje y familia; Juan Enrique Wilmot y Familia; Enrique Gordon; Santiago Walker; W. Robinson; John Stevens, también se establecieron en el lugar emprendedores ecuatorianos como las señoras: Teresita Linares y familia; Josefina Salazar y familia; Antonia y Mercedes Loza; Rosita Barragán; los señores: Juan José Cisneros, ex jefe de cuadrilla del ferrocarril; Celestino Bastidas y familia; Víctor Loza; David y Salvador Medina; Antonio, Justo y Miguel Rodríguez, el Mayor Machuca; el Capitán Víctor Vaca; el Dr. Romoleroux; la familia Nuques Medina, así como también Yonfá un personaje carismático de origen asiático.


Años más tarde llegó el italiano Elia Liut, el primer aviador que atravesó los andes piloteando el avión “telégrafo No. 1”; el Gral. Leónidas Plaza Gutiérrez y otros que hicieron de este bello rincón del Ecuador su lugar predilecto para vacacionar y otros como los hermanos John y Archer Harman eligieron a la Eterna Primavera como última morada.


Parroquialización:


Transcurrían los años 1905 – 1906, los residentes del caserío de Huigra, sintieron la necesidad de elevarlo a la categoría de parroquia, logrando este propósito en enero de 1907, cuando se aprobó un proyecto de Ordenanza Municipal donde se acordaba que el caserío de Huigra, pase a ser una parroquia rural con el nombre de “Calderón” en homenaje al héroe niño quien ofrendara su vida en la batalla del Pichincha, situación que no fue aceptada por la mayoría de los habitantes.


Históricamente, Los campesinos del sector llamaban a ese lugar “Huagra”, palabra que el Quichua significa Toro Macho, y se debe a que en esta región se criaban, casi en estado salvaje, miles de cabezas de ganado que pastaban en el valle. La pronunciación de los “gringos”, hizo que la palabra se degenerara en Huigra… es este nombre el que gana más simpatía entre los habitantes y se decide por mayoría realizar movilizaciones para que el proyecto de parroquialización del lugar se llame Huigra, logrando su propósito mediante Acuerdo Ministerial No. 546 fechado el 7 de mayo de 1907, durante la 2da administración del Gral. Eloy Alfaro Delgado, hecho único en la vida administrativa de la República, ya que solo pocos años atrás se habían instalado los primeros habitantes.



“A un pueblo no se lo respeta o admira por el número de habitantes y/o por la cantidad de calles o avenidas que ostente, se lo respeta o admira por la unión, sencillez y generosidad de su gente, por la valentía cuando afrontan y resuelven dificultades que los atañen; y, por la gratitud que expresan a sus benefactores”.


Bibliografía: Memorias del Ferrocarril del Sur – Alfredo Maldonado Obregón (1958) / El Ferrocarril más difícil del Mundo – Galo García Idrovo (2007)


autor: GHSXXI – ap11- 2010

(c) 2010 Huigra

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